Caines contra Abeles

(Cains Against Abels. clic on Read More for a basic English translation)

(Artículos relacionados: Alternativas a la invisibilidad y Cuando la montaña no va a Mahoma)

En tiempos tan difíciles como los que estamos sufriendo actualmente, con una crisis cierta y un futuro completamente incierto, es más importante que nunca aprovechar todas las oportunidades que existan para defender y promover el trabajo de los compositores que están trabajando en el cine español. Sin embargo, tras más de 10 años dedicando un importante espacio a la labor de estos autores, la Revista de la Academia de Cine Español tomó la decisión, en vigor desde el pasado mes de diciembre, de no dedicarles la atención merecida y someterlos a una injusta invisibilidad. Pero eso, siendo grave por parte de la propia Academia es simplemente obsceno cuando quien se ha encargado de este boicot no ha sido otra que Musimagen, una asociación de compositores, que son quienes han asumido la gestión de esa sección de la revista y cuya primera decisión parece haber sido, precisamente, que no se vuelva a hablar de lo que hacen los compositores en el cine español. Como veremos, durante estos meses tan solo han aparecido los intocables Alberto Iglesias y Roque Baños, más dos meses en que se abordó -como venía siendo habitual en los últimos años- los finalistas y ganadores de los últimos Premios Goya. Pero nadie más.

Que Musimagen haya tomado las riendas de esa sección tiene de por sí cierto grado de perversión: esta es una asociación que agrupa a compositores, pero no a todos los compositores, que no tienen obligación alguna (ni siquiera moral) de apuntarse a una agrupación que no se está destacando precisamente por resultados constatables en lo que a la mejora de los derechos de los compositores se refiere, aunque sus propósitos sean positivos y haya habido notables esfuerzos en ese sentido. En todo caso, que Musimagen se haga cargo de la sección,  ¿significa que quien no pertenezca a ella tiene bloqueado el acceso a una revista que es para todo el sector cinematográfico?. Si fuera así estaríamos ante un coto privado en una revista que debería estar abierta a todo el sector profesional de compositores. De todos modos, y me remito a los hechos que detallaré, Musimagen ha entrado en la revista para que los compositores -también los de la asociación- salgan de ella, al menos eso es exactamente lo que ha sucedido hasta ahora. Los miembros de la asociación deberían exigir explicaciones a los responsables de Musimagen.

Durante los más de 10 años que yo estuve al cargo de esa sección (y es fundamental indicarlo: a cambio de absolutamente nada, sin contraprestación económica ni favor ni beneficio de ningún tipo, solo por entrega completa a la causa de la defensa de la labor de los compositores), entraron en la revista desde nombres consagrados como los de Alberto Iglesias o Roque Baños -que obviamente no necesitan ningún tipo de apoyo por mi parte- a jóvenes y talentosos compositores que firmaban la música de pequeños documentales, pasando por supuesto por una innumerable cantidad de compositores que han venido haciendo cine. Nadie, absolutamente nadie ha escrito más frecuentemente y en más sitios sobre los compositores españoles que yo, mostrándoles siempre apoyo, y mi objetivo específico en la revista de la Academia no era el de hacer crítica (que no es el lugar, para ello tengo otros medios) sino explicar las bondades de sus trabajos a la propia industria: a productores y directores, sustancialmente. Debo decir que siempre conté con apoyo en mis propósitos y que estoy absolutamente satisfecho de lo hecho.

Entre las condiciones que me impuse (y que nunca fueron cuestionadas desde la Academia) fue que se hablase de lo que hacían los compositores en el cine (y también en otros medios como la televisión, videojuegos, etc.), no dependiendo de que tuviesen editadas sus bandas sonoras. En otras palabras (tal y como sucede en MundoBSO, por ejemplo) el que existiese disco era un factor irrelevante: lo importante era que la música en la película sí existiese. Por razones obvias, es materialmente imposible que todo lo que se hacía anualmente en el cine español pudiera ser comentado en la revista (para ello, como mínimo, se me debería facilitar el acceso a esas películas, lo que nunca sucedió). Pero a ningún compositor que tuviera interés en que escribiera sobre él le dije que no. A ninguno. Otros no mostraron ese interés y aún así escribí sobre muchos de ellos. Las hemerotecas dictan sentencias inapelables.

Sin embargo, a fin de lograr esos propósitos de apoyo y promoción, tuve que hacer algunos equilibrios no del todo fáciles y que en muchas ocasiones me hicieron replantear si yo era la persona más adecuada para ejercer esa función, y en el último período con especial intensidad. ¿Cómo firmar una crítica tan negativa como la que recientemente he hecho a la banda sonora de Luces rojas (de Víctor Reyes) y luego intentar explicarla con cierta objetividad en la Revista de la Academia?. En algunos casos, preferí no comentar en la revista algunas bandas sonoras -para no traicionarme a mi mismo- pero en otras era imperativo que, por la importancia de la propia película, fuese comentada. No fue siempre fácil, aunque el objetivo de llevar nuevos nombres a la revista mereció ese equilibrio. Pero dejar de colaborar con la revista ha sido, en realidad, una liberación: ya no he de mantener esos equilibrios, puedo ser enteramente libre (siempre lo he sido, pero ahora más que nunca) y no tengo problemas en expresar lo que pienso, como en el caso de la citada Luces rojas. De hecho, The Spanish Connection nace justamente cuando dejo de colaborar con la revista. Y este blog es, de entre las más de 200 webs y blogs dedicados a la música de cine en el mundo, el tercero más visitado en idioma español (tras MundoBSO y BSOSpirit), y está en los primeros 20 puestos, en cualquier idioma.

Pero todos los cambios deberían ser a mejor, y no a peor, como es lo que ha sucedido. Debo decir que no me ha sorprendido. No entraré en detalles, pero no quiero dejar de mencionar que siempre me llegó (de manera nunca directa) el malestar de algunos compositores (pertenecientes al grupo a los que me permito llamar, irónicamente, los olvidados) por la excesiva (¿?) presencia de tanto compositor joven en la Revista de la Academia (una estupidez, como tantas de los olvidados), y este malestar se agudizó en los últimos tiempos. Uno de esos compositores montó un escándalo (con e-mail a la Academia  incluido, en el que se mostró muy ofensivo con mi persona) porque no tuve a bien comentar una banda sonora que él mismo se había editado promocionalmente… y que ni yo ni la misma Academia sabía de su existencia. Delirante, pero fue cuando me hizo ver que los olvidados preparaban una suerte de coup d’État para tomar el control de la sección musical de la revista y que se dejase de hablar de tanto compositor joven. Así se lo hice saber a no poca gente y así ha sido. Y el nuevo lema que parece imperar en la revista, con Musimagen (no como asociación, estoy completamente seguro, pero sí por parte de algunos de sus responsables) es el de ya que no pueden hablar de mi, que no hablen de los demás. La España unamuniana.

En mi última colaboración que hice en la revista comenté las músicas de Lucas Vidal para Mientras duermes, la de Lisandro Rodríguez para el documental Jacques Leonard. El payo Chac y me hice eco de dos bandas sonoras antiguas de Bernardo Bonezzi, editadas con el sello Quartet Records. Fue el número de noviembre de 2011 y a partir de ahí se inició el proceso de limpieza por parte de Musimagen, con el placet de la Academia:

Diciembre 2011 (descargar): toda la página completa a repasar bandas sonoras clásicas editadas por el sello Quartet Records, la mayor parte de las cuales ya habían sido referenciadas en números anteriores de la revista. Estas son algunas de las bandas sonoras estrenadas ese mes y que no encontraron espacio en la revista: XP3D Paranormal Xperience, Copito de nieve.
Enero 2011 (descargar): Se dedica la página a una entrevista al (estupendo) técnico de sonido José Vinader, entrevista que podía ocupar cualquier otra parte de la revista. Su presencia supuso la ausencia de, entre otras, Arrugas, Silencio en la nieve, La chispa de la vida.
Febrero 2011 (descargar): Se publica el especial Goya, como desde años atrás en la revista. En este mes no hay espacio para novedades, que tradicionalmente se posponen dos meses.
Marzo 2011 (descargar): Se publica -fuera de sección- una entrevista a Roque Baños por el Premio Ricardo Franco 2012. La sección se dedica a los ganadores del premio Goya, como también es tradicional.
Abril 2011 (descargar): Se publica un artículo a página completa dedicado a… Roque Baños!!!!. Este mes, que tradicionalmente sirve para compensar el vacío de los dos meses anteriores, se obviaron Lo mejor de Eva, Papá, soy una zombi, Katmandú, un espejo en el CieloVilamor, Dictado, Luces rojas, The Cold Day of Light. Asimismo, y a diferencia del pasado año donde se les dio amplia cobertura, no hay referencia a los Premios IMFCA, que este año ganó en una de sus categorías Arnau Bataller.

El lector comprobará cómo, en todos estos meses, se ha hecho el vacío a los compositores españoles más allá de Iglesias y Baños, que lo merece todo, pero dedicarle dos reportajes consecutivos solo evidencia la voluntad de que no se hable de los demás. ¿Quiénes son los responsables de este desprecio a los compositores?. Pues son otros compositores, lamentablemente. Y, por los cargos que ocupan, son estos:

Por parte de la Academia: Juan Carlos Cuello y Zacarías Martínez de la Riva, compositores miembros de la Junta Directiva. El primero es un compositor que no trabaja en el cine desde 2009, año en que puso fin a una racha de no trabajar en el cine de otros cinco años. Ninguna de sus (pocas) bandas sonoras ha tenido la más mínima repercusión. El segundo sí es un compositor solicitado en el cine español, y además muy emergente.

Por parte de Musimagen: Alejandro Román (Presidente) y Ramón Paus (Vicepresidente). El primero acaba de estrenar su segundo largometraje, El perfecto desconocido, cuatro años después de su anterior filme y tras años dedicados a ponerle música a cortos y a trabajar como orquestador. En el caso de Paus, hizo el pasado año una película que ni siquiera se ha estrenado comercialmente, Nobody’s Rose, y su anterior película, Las huellas borradas (que nadie vio), data de… ¡1999!. Su labor es sustancialmente extracinematográfica.

Pues estos cuatro compositores (dos de ellos ociosos cinematográficamente hablando, otro un recién llegado y el otro seguramente muy liado para ocuparse de asuntos mundanos) son los máximos responsables de que súbitamente todos aquellos compositores que sí trabajan, que no son ociosos o que llevan a sus espaldas una cierta trayectoria hayan desaparecido de la Revista de la Academia. No los señalo como culpables pero sí como responsables por los cargos que ocupan. Y si un espacio que se había conquistado lo han dejado perder, entonces son además unos incompetentes y no deberían seguir en sus puestos. Porque estar en la Revista de la Academia es un derecho que tienen quienes trabajan en el cine español, no una concesión de una asociación a la que deberían pedir explicaciones: ¿por qué antes sí y ahora no?. Que respondan, que rectifiquen o que dimitan. Si no, es una gran tomadura de pelo.

Porque lo importante no es quién escriba en esa revista. Lo que importa es que lo que se haga sea útil. Y ya no es así, lamentablemente.

© Conrado Xalabarder y MundoBSO, 2012

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The Spanish Connection atraviesa fronteras

(The Spanish Connection Crosses Borders. clic on Read More for a basic English translation)

Hace ya más de cuatro meses MundoBSO puso en marcha esta filial que es The Spanish Connection, con la idea de reservar un espacio dedicado a todo lo relacionado a la música en el cine español. Y durante estos cuatro meses hemos abierto distintos frentes, tales como avances, noticias, entrevistas, retrospectivas, etc.

Las audiencias (los aficionados) han respondido bien a nuestra propuesta y en poco espacio de tiempo The Spanish Connection se ha situado dentro de la lista de las 20 webs/blogs más visitadas del mundo en su especialidad, y en el tercer puesto de entre las que están en idioma español, solo superada por la propia MundoBSO (4º puesto mundial) y por BSOSpirit (10º), lo que es algo que nos congratula mucho, teniendo presente que se trata de un tema (la música en el cine español) más minoritario.

Durante estos cuatro meses, hemos descubierto qué temas interesan más y qué temas interesan menos. Pero no nos mueven ni nos moverán nunca las audiencias, sino el interés del tema que tratemos, por lo que seguiremos en la misma línea ecléctica a partir de ahora. Pero también entendemos que, dado que MundoBSO no es una web de noticias, sino una base de datos con bandas sonoras comentadas, debemos abrir las puertas a todo aquello que se haga y sea de interés fuera de nuestras fronteras. Muchos nos lo habéis pedido y lo hemos valorado. Tanto MundoBSO como The Spanish Connection suponen un importante esfuerzo en energías y en tiempo, y hemos tenido que descartar la opción de abrir nuevos blogs (tipo The Italian Connection, The American Connection, The German Connection… para que nos entendáis). No podríamos asumirlo con el rigor que intentamos no perder.

Por ello, hemos decidido que, a partir de la próxima semana, en The Spanish Connection entren todo tipo de noticias (y entrevistas, y avances, y retrospectivas) a nivel internacional. Mantendremos el espíritu original porque seguirá siendo un punto de referencia para todo lo relacionado con lo español, pero habrá más temas, más compositores, más informaciones.

Esta era la gran carencia que teníamos en MundoBSO y queremos cubrirla desde este espacio complementario a la web matriz. Nos apetece mucho hacerlo y confiamos sea de vuestro interés.

Ahora nos tomamos unos pocos días de descanso y la próxima semana arrancamos con esta nueva etapa. Si véis cómo hemos recategorizado la sección de Categorías (abajo de todo) os haréis una idea de por dónde van a ir los nuevos tiros.

Os esperamos la próxima semana en la nueva The Spanish Connection. Que tengáis buena Pascua.

© Conrado Xalabarder y MundoBSO, 2012

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Cuando la Montana no va a Mahoma

(When the Mountain Does not Go to Mohammed. clic on Read More for a basic English translation)

(Artículo relacionado: Alternativas a la invisibilidad)

Os proponemos un juego: Mientras duermes, Blackthorn. Sin destino, Katmandú, un espejo en el Cielo y Dictado son las últimas bandas sonoras españolas editadas. Bien, buscad entre las webs españolas más importantes de bandas sonoras (MundoBSO, BSOSpiritAsturscore y Scoremagacine) y solo en MundoBSO encontraréis reseñas de tres de ellas. Al menos, a fecha de hoy. ¿Desidida o desinterés por parte de las otras webs?. En absoluto.

¿Es razonable que un sello discográfico, cualquiera, haga un esfuerzo importante por editar una banda sonora y luego ni siquiera informe a quienes pueden promocionar o dar a conocer sus novedades?. En MundoBSO (y por derivación, un medio tan importante como lo es Fotogramas, la revista de cine más leída en España, en la que colaboro desde hace muchos años) no recibimos información alguna de las novedades ni de Quartet Records ni de Saimel, los principales sellos discográficos que editan bandas sonoras. Ninguna. Y si hemos sabido de esas ediciones ha sido a) porque el compositor nos ha informado y b) porque casualmente lo hemos visto anunciado en Facebook por parte de sus responsables. Según los datos proporcionados por la web Alexa, MundoBSO (y también BSOSpirit) superan con creces el número de visitas diarias a las respectivas webs: MundoBSO (posicionado a nivel mundial en 393.651) es la 4ª web de bandas sonoras más visitada del mundo, y la primera en español, en tanto Quartet Records (3.104.337) está prácticamente empatada con The Spanish Connection (3.133.329, 18ª mundial y tercera en español) y Saimel (5,590.469) queda bastante más abajo.

Por el contrario, en MundoBSO recibimos de modo fluido y constante información de lo que se edita más allá de nuestras fronteras. No solo eso, sino que también -en la mayor parte de los casos- la propia banda sonora. Esto, que puede parecer a ojos ajenos un privilegio, no lo es en absoluto: en primer lugar, porque tras ello hay un enorme esfuerzo por levantar una web que genere audiencias importantes; en segundo lugar, porque lo que no tendría sentido es hacer promoción de algo y encima pagar por ello. Esto lo entienden perfectamente la inmensa mayoría de las discográficas internacionales y actúan en consecuencia.

No es el caso ni de Quartet Records ni de Saimel. ¿Torpeza o arrogancia?. Queremos pensar que es lo primero, porque de ser lo segundo, llevaría implícita también un enorme grado de torpeza. Si no me mandan el disco, no hago la crítica. Esto, dicho por otro crítico de bandas sonoras que aplica lo de que no voy a dar promoción y encima pagar por ello. Y tiene su razón. En el caso particular de MundoBSO (y, por extensión, de Fotogramas) -no voy a hablar de otras webs porque desconozco las razones, aunque afirmo con convicción que no es por desinterés ni por desidida-, decidí hace tiempo que por encima de la torpeza o la arrogancia (o ambas cosas) estaban los compositores, que serían los perjudicados. Y por ello, Mientras duermes, Blackthorn. Sin destino y Katmandú, un espejo en el Cielo (y Dictado cuando sea posible) están ya en la base de datos de MundoBSO. No es gracias a las discográficas sino a los compositores en algunos casos y a mis ahorros en otros. Exclusivamente en lo que respecta a compositores españoles. La responsabilidad y el compromiso, por encima.

Los que escribimos sobre música de cine (al menos, hablo por mi) no somos vendedores de discos: escribimos sobre el trabajo del compositor. Y tampoco damos trabajo a los compositores: sencillamente, hablamos de ellos. De hecho, me importa más que el lector, a través de mis comentarios, vaya al cine para ver lo que el público mayoritario no va a apreciar. Ese es el verdadero objetivo de mi trabajo. Que se compre un disco (o que un compositor consiga un trabajo) es un efecto que me satisfaría, pero no es un objetivo. El problema es que la mentalidad de ambos sellos es arcaica: si de por sí las bandas sonoras españolas se venden con no pocas dificultades (si se llegan a vender), ¿para qué darlas a quien no me las va a vender? Eso sí, informan de ellas a webs extranjeras.

Sucede, y esto lo empeora bastante, que, sabiendo de la situación, de los costos y de las dificultades, yo jamás he pedido a ninguna discográfica (ni españolas ni extranjeras) que me manden nada, pero sí que me den información directa (via e-mail, por ejemplo) de lo que editan y, si es posible, acompañado por un tema del disco, ya que en MundoBSO hago eso: sumar a la reseña la escucha de un tema de la banda sonora (porque, entre otras razones, ayuda a la promoción). Luego, viendo la película, ya me siento autorizado para escribir sobre la banda sonora. Pues bien, hay una muy importante discográfica extranjera que antes me lo mandaba todo en formato físico, hasta que su responsable me preguntó si no me importaría, porque le suponía un coste adicional, recibir sus ediciones en formato de descarga. Le contesté que naturalmente no solo no me importaba sino que lo comprendía perfectamente. Como es obvio, sus ediciones aparecen puntualmente y en tiempo muy razonable en MundoBSO. En otros casos, la demora puede ser extensa.

¿Y esto les resulta indiferente a Quartet Records y a Saimel?. ¿Torpeza o arrogancia?. Honestamente, de ser yo compositor, estaría preocupado, porque lo inteligente es sumar, y más cuando saben que es a coste cero. A día de hoy, Quartet Records (de José María Benítez) tiene algo más de 800 seguidores en Facebook. Juan Angel Sáiz (de Saimel) no tiene abierta una página del sello, por lo que sus anuncios se hacen a través del Facebook de su creador, que supera las 500 amistades. Aparte de desde sus webs, ambos anuncian sus novedades por esa vía y por esa vía es por la que yo me entero (si estoy en el momento adecuado). Y lo hacen mandando información a webs extranjeras. Pero no a MundoBSO.

Yo creo que es pura torpeza. Porque es seguro, completamente seguro que muchos de los visitantes de MundoBSO se enteran de las novedades discográficas a través de la web y no de los canales que ambos sellos utilizan. El problema, claro, es que me niego a aplicar el ojo por ojo y a ningunear como ellos hacen con MundoBSO (ellos, porque con los extranjeros, especialmente norteamericanos, todo son facilidades), porque quienes saldrían perjudicados son los compositores, lo que está fuera de mis principios.

No creo que haya arrogancia. Mantengo buena relación personal con Juan Ángel Sáiz y con José María Benítez y cada uno, en sus respectivos ámbitos y en diferentes cantidades, han hecho mucho, muchísimo, por la música de cine. Pero es una lástima que por ejemplo Dictado no esté aún en MundoBSO, la cuarta web de bandas sonoras más visitada del mundo y la número 1 en español. Una lástima para la banda sonora, para sus dos compositores, para el sello discográfico… pero, siendo francos, no tanto para MundoBSO. Afortunadamente para nosotros, hay muchos otros sellos que no son tan torpes.

Desconozco si esta editorial generará algún cambio, si todo seguirá igual o si incluso empeorará. De todos es sabido que si Mahoma no va a la montaña, la montaña es la que ha de moverse. Y este humilde Mahoma tiene ya bastante con mantener una web como para acertar a estar en el momento adecuado en Facebook o ir rastreando otras webs.

© Conrado Xalabarder y MundoBSO, 2012

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Alternativas a la invisibilidad

(Alternatives to the invisibility. clic on Read More for a basic English translation)

En lo que concierne a la edición de bandas sonoras españolas, tiempos pasados fueron mucho mejores: no hace muchos años, salían al mercado anualmente un buen número de bandas sonoras, al menos hasta alcanzar una cantidad óptima que evidenciaba el interés por la música de cine de nuestro país. Hoy, por el contrario, el panorama es poco menos que desolador: apenas una docena de bandas sonoras se editaron en 2011 y este 2012 apunta a que la cifra va a ser mucho más baja.

Hoy son muchos más los que aplauden a los compositores españoles en foros o redes sociales que los que efectivamente compran sus bandas sonoras, y podría pensarse que ello es por desapego o desinterés, pero no creemos que sea por eso. La pasada semana ofrecimos en The Spanish Connection una entrevistaPascal Gaigne en la que acompañamos la banda sonora íntegra de su documental, y las visitas fueron espléndidas.

Hay varias razones que explican esta decadencia, y la principal es naturalmente la económica. Si las bandas sonoras españolas no se venden, no tiene mucho sentido que las discográficas que las editan (que no son ONG, son empresas con voluntad de negocio) sigan apostando por ese mercado. Cierto es que, en el caso particular de estas discográficas, hay un factor añadido y es la sorprendente torpeza en quienes, haciendo un considerable esfuerzo por lanzar al mercado estas bandas sonoras, luego desatienden casi por completo el factor de la promoción, imprescindible para que sus novedades sean conocidas. Pero eso es otro tema y será objeto de otra editorial.

MundoBSO cuenta en la actualidad con más de 12.600 bandas sonoras comentadas. En lista de espera para ser introducidas en la base de datos hay alrededor de 3.000, y semanalmente recibimos una media de 30 nuevas bandas sonoras, entre las editadas comercialmente, promocionales o músicas que compositores de todo el mundo tienen a bien hacernos llegar. Nadie, prácticamente nadie, podría asumir el coste de comprar esas bandas sonoras. Y muchos, probablemente muchos, lo harían si dispusiesen de los recursos económicos. Pero no es el caso.

Frente a las carencias económicas (y más en tiempos tan inciertos y delicados como los presentes) tiene su lógica que el aficionado deba elegir y también deba renunciar. Y obviamente, frente a una banda sonora de Hans Zimmer, de John Williams o de Ennio Morricone muchos otros compositores (entre ellos, la casi totalidad de los españoles) tienen poco que hacer. Y así es como el mercado discográfico ha menguado hasta niveles casi agónicos. Por ello, y porque no se puede competir en este contexto, hay que saber buscar alternativas. Los compositores (todos los compositores) deberían entender la situación y asumir que hay otras maneras de llegar a los aficionados. De lo contrario, están condenados a la más completa invisibilidad, y no hay nada peor que eso: tener tu obra almacenada en un cajón, que nadie la pueda escuchar y apreciar y que el autor, porque no edita, esté condenado a no existir.

No es verdad que la única opción para existir sea la de tener la banda sonora en formato físico, ni necesariamente un compositor se minusvalora si no tiene su banda sonora en formato físico. Un compositor se minusvalora, en todo caso, si su música no es conocida por nadie o por casi nadie. Creemos que la opción que nos ofreció Pascal Gaigne en The Spanish Connection es generosa y es también útil. Y es una estupenda promoción. Compartir públicamente la música cuando se sabe a ciencia cierta que no va a estar disponible en el mercado discográfico, bien porque no hay posibilidades, bien porque no se quiere hacerlo, como ha sido el caso de lo compartido por Gaigne. Entre no editarla y por ello no generar ningún beneficio económico y compartirla y tampoco generar beneficio económico hay una importante diferencia, y es la de existir. Sabemos que el regalar la música puede entenderse, y además con toda la razón, como una renuncia a los derechos económicos que todo compositor tiene sobre su obra, pero, ¿qué derechos económicos se generan si una banda sonora o no se vende o ni siquiera se edita?. Y sabemos y entendemos que esta propuesta es un arma de doble filo: si los compositores regalasen sus músicas, ¿cómo podrían esperar vender aquellas que sí editen?.

Por supuesto, hay otras opciones, como el venderla a precios muy asequibles y en formato de descarga. Eso ayudaría a que más gente se animara a sumar esas músicas a sus colecciones. Vistos los resultados, competir con precios similares con bandas sonoras de los compositores más comerciales es un llamamiento al fracaso. Y a la invisibilidad.

El aficionado a la música de cine (el que ahora aplaude más que compra) es por lo general generoso en sus aprecios, y el compositor debe entender que no es un demérito el buscar vías alternativas a las ediciones comerciales. No es un demérito, puede ser una victoria, porque no es necesariamente el que edita más el más triunfante, sino el que logra llegar a más gente. En MundoBSO-The Spanish Connection ofrecemos a quienes lo quieran espacio para poder compartir libremente sus músicas con los aficionados. No es un destino. Es solo una opción.

© Conrado Xalabarder y MundoBSO, 2012

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A matter of dignity

(tienes una versión en español aqui)

The short film Festival NotodoFilmFest, that celebrates its X anniversary, has published an ad in the section of news that is a major offense, so contemptuous and manipulative, for the work of composers who are dedicated to the audiovisual medium. In the same it is offered to the filmmakers of short films the possibility of using library music for their creations without the need for a composer. We, here, do not question the legitimacy of the bidder company, but we denounce the Festival based on the following points:

First: That a Film Festival, whatever, must have among its objectives the respect and support of the creative work of composers, and not encourage its substitution with library music.

Second: That a film festival, if it is to be respectable, must not forget that the work of a composer does not consist on the mere insertion of music but in its narrative construction and modulation according to the needs of the film.

Third: That the option that is offered is manipulative: it’s not or John Williams or nothing. Just as there are young filmmakers that stand up with much sacrifice their projects, there are also young composers who can work selflessly in these projects, and are amply able to do so, without being at all necessary to use library music.

Fourth: That the ad is misleading: it indicates on the one hand you can download the track you like the most with all the copyrights covered and immediately only the public communication ones are excluded. Among these excluded rights are the inclusion of music in audiovisual productions. Can the Festival -as being that was which posted it- clarify this point to the filmmakers?

Fifth: That a serious Festival can not afford to include falsehoods in its ads: Alejandro Amenabar does not make his scores with a Casio keyboard. Alejandro Amenabar -Academy Award winner internationally recognized- composes his scores with the help of professionals, with orchestra and with results known to all.

We encourage NotodoFilmFest to support unconditionally to professional composers and to composers who want to be professional, and who selfless would be delighted to participate in the creative process of any short. And we ask that this ad be withdrawn.

Help us to support the dignity of the profession of the composers. Just copy and paste this text into the box. The message will be sent directly to the director of the festival.

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To Mr. Álvaro Matias, director of Notodofilmfest.

The ad you have published and entitled “Music Library and Audio Network give you the soundtrack of your short movie” is from Notodofilmfest an absolute disregard to the creative work of composers who are dedicated to the audiovisual, who gets involved in film creation not only adding music but making it a narrative vehicle. Also, the ad contains misleading information that can be confusing. I believe that a Festival like yours should support the creation -often disinterested- of the composers who write music for the audiovisual and not encourage the use of library music that is so much hurting the sector. The composers are an essential part of the films and any serious Festival should show them all the respect.

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